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Salud y Bienestar Ka

PARA PERROS Y GATOS

El consciente proceso de morir, de los animales

Los animales son seres sintientes que viven su animalidad en un entorno humano.

Son sintientes, porque todos podemos percibir con un mínimo de observación, si están alegres o tristes, si tienen miedo, si algo les da asco, si sienten dolor…

Además, los animales mantienen la relación con su animalidad, es decir, con su cuerpo físico, emocional, energético y con su instinto. Y se guían por todos ellos. 

Y todo esto lo viven con unos humanos que, si bien seguimos siendo sintientes, hemos desconectado de toda o parte de nuestra animalidad… con lo que no recordamos que ellos siguen rigiéndose por ella.

 

Su consciente proceso de morir y la aceptación del mismo, empieza cuando notan los primeros cambios en cualquiera de sus cuerpos. Al no haberse desconectado de los mismos, los animales se dan cuenta del comienzo del proceso mucho antes de que el veterinario nos diga que ya no hay nada que hacer. En ese momento en que el humano empieza a ser conocedor de lo que pasa en su animal, ellos, que ya nos llevaban ventaja, deben convivir con el proceso vital que se nos acaba de desencadenar al recibir esa noticia.

Es entonces cuando, un humano con su animalidad en buenas condiciones, sigue observando y sintiendo a su animal para saber lo que éste quiere y necesita en cada momento.

Esta observación irá pareja con su propio proceso de prepararse para la pérdida de un ser querido del que sólo ha sentido amor incondicional.  Cumpliendo estas dos premisas, estará viviendo un proceso fluido, “fácil”, tras el que no quedará ningún sentimiento de culpa ni sensación de tareas incompletas. Tras la muerte sólo queda pues, vivir un duelo individual  y consciente por la pérdida experimentada. Y por último, tras superarlo, será perfectamente capaz de mirar al pasado y recordar al ser querido animal con una enorme sonrisa y profundo agradecimiento.

Y normalmente los animales, en su consciente proceso de morir deben lidiar con nuestros apegos:

 

(manifestados en la sucesiva pedida de opinión a diferentes profesionales, en la lucha por administrar terapias alternativas que poco podrán hacer ya, y en un continuo estado mental de “no te vayas, ahora no” o “qué voy a hacer yo sin ti”). También deben lidiar con nuestras inseguridades que nos harán dudar de lo que hagamos o pensemos, avocándonos a un sentimiento de culpa con sus eternos “y si…”. Y, por último pero no por ello lo menos importante, tendrán que tratar con nuestras particulares mochilas emocionales sobre el tema de la muerte y todo lo relacionado con ella.

Es posible dar una buena muerte a nuestros animales, así como recuperar nuestra animalidad. También es posible vivir un consciente proceso de muerte de nuestro animal tras el que no nos sintamos culpables de nada y tras el que podamos recordarle con una sonrisa.

¿Te apuntas a hacerlo posible?

Te espero para saber cómo, durante las próximas entradas del blog. Y, si quieres, trasládame tus preguntas sobre el tema.

MARÍA GUERRERO
Colaborada y editora blog; KA | by FERAL
Especialista en la relación entre personas y animales, en el momento de la muerte.
Comunicadora animal.
Doula del Alma Animal.
Contacto para citas de consulta privadas:
mariaguerreromanso@gmail.com

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